No quiero ser negra

Foto: Instagram @vee_beiby vía smoda.elpais.com


No estoy hablando de mí, evidentemente. Porque yo quiero seguir siéndolo. Pero eso es lo que se desprende a raíz de la última noticia de la que he tenido conocimiento estos días pasados, y de la que te quiero hablar hoy; porque quiero invitarte a reflexionar sobre ello, y quiero conocer tu punto de vista.

Hoy quiero hablarte del revuelo que se ha formado después de la última decisión de la modelo keniata Vera Sidika, que está dando que hablar, y mucho. Bueno, fíjate si está dando que hablar, que hasta La Vanguardia y el suplemento de moda de El País han publicado la noticia:

Lo anunció hace dos semanas en horario de máxima audiencia y los estupefactos televidentes enmudecieron. Vera Sidika, la modelo keniata que hasta hace nada encarnaba el ideal nacional de belleza, contó en televisión el proceso de blanqueamiento de piel al que se había sometido unos días antes en Londres. Lo explicó de forma jactanciosa y en el estilo marrullero que la ha hecho famosa en Kenia y en los países vecinos. "Me sorprende la hipocresía con la que los hombres fingen que les gustan las mujeres negras cuando en realidad siempre van a por las blancas", afirmó. La "Kim Kardashian" del continente africano, como ella misma se define, no escatimó en detalles en la entrevista concedida al presentador Larry Madowo, de la televisión pública NTV. Reveló que tras abonar los 125.000 euros que cuesta el tratamiento, consiguió rebajar tres tonos de piel. Esa misma noche las redes sociales estallaron y al día siguiente la prensa del país la calificó de "irresponsable" y de "dudoso ejemplo". El mensaje que encerraba su decisión es, según muchas voces, manifiestamente racista.
Cuando he tenido conocimiento de esta noticia he sentido la necesidad de escribir al respecto. Ya que tengo la posibilidad de hablar de ello desde mi huequecito en este blog, por qué no hacerlo. Además que estoy leyendo verdaderas barbaridades, así que yo también quiero decir las mías. De barbaridades, digo.

Aquí hay varias cosas que me preocupan y mucho. Vaya por delante, antes de que me lo digas, que doña Vera Sidika es mayor de edad o eso parece (he intentado buscar su bio, pero todo internet está copado por su #beautybleaching; así que nada), y puede hacer con su cuerpo lo que quiera.

El tema es que, además de ser mayor de edad es un referente, un personaje público, ¡una modelo, carajo! (y perdón por la expresión, pero es que me solivianto).  Y entonces, siendo una celebrity africana aquí hay un problema con los múltiples mensajes (a cual más peligrosos) que está lanzando esta mujer después de su blanqueamiento.

Someterse a un proceso de blanqueamiento es una brutalidad. Es una agresión hacia la piel y hacia la propia salud de niveles altísimos. Dicen en La Vanguardia sobre las cremas blanqueadoras:
Este producto está hecho de arbutina, hidroquinona, ácido kójico, ácido azelaico y hasta en algunos casos mercurio.
Vamos a ver. La arbutina deriva de la hidroquinona y su función es inhibir la producción de melanina de la propia piel, y debe usarse solo bajo prescripción médica. Vale. Hasta aquí parece que no está mal. Yo me empiezo a preocupar cuando averiguo que hay países como Francia donde el uso de la arbutina está prohibido. Y si un país legisla la prohibición del uso de este producto, es que muy bueno no debe ser.

Sobre la hidroquinona he leído que también es un despigmentante, y que puede provocar graves problemas por su ingesta o el contacto con los ojos. Bueno, se supone que no somos tan brutos. Lo que sí, por ejemplo, en España, aunque no está prohibido su uso, sí está regulado, y no puede contenerse en concentraciones mayores al 2% en productos cosméticos. Si te interesa el tema, podrás leer más en el Real Decreto 1599/1997, de 17 de octubre de 1997, sobre productos cosméticos. No hay evidencia de que la hidroquinona cause cáncer; aunque, vamos, blanquearse la piel muy sano tampoco tiene que ser.

No voy a entrar a hablar del ácido kójico ni del ácido azelaico, porque entonces me voy del tema. Pero me preocupa mucho que estas cremas contengan mercurio. ¡Mercurio! Y la exposición al mercurio, tanto a corto como a largo plazo, puede provocar problemas graves de salud.

¿Y todo esto para qué? ¿Para gustar más a los hombres? Además de que es una postura rematadamente machista, ¿de qué niveles de autoestima y de qué prioridades estamos hablando para exponer la propia salud a riesgos innecesarios solo con fines... ¿sexuales?

Se ha dicho de todo sobre la decisión de Vera Sidika. Desde cosas con las que coincido a verdaderas estupideces. Pero a mí me sigue preocupando un tema: la cantidad de adolescentes para las que Vera Sidika es un referente, un ejemplo a seguir. ¿Qué mensaje están recibiendo estas chicas? Pues varios, como he dicho antes, y muy nocivos.

Días atrás te hablaba de la importancia que tenía para mí el papel de Lupita N'yongo en cuanto a la reafirmación de la belleza de la mujer negra, y de que empezaba un momento dulce en el que la sociedad empieza a aceptar la belleza negra. Y ahora aparece doña Vera, y se desmarca blanqueándose. Y enviando un mensaje contradictorio y envenenado a muchas adolescentes.

Estas niñas y adolescentes, si se encuentran en un momento de su adolescencia en el que dudan de su negritud, de la belleza del color de su piel, están recibiendo un mensaje que reafirma eso: "la piel negra es fea. Aclárate y gustarás más a los chicos". ¡Y con 15 o 17 años la mayoría queremos gustarle a algún chico!

Otro mensaje que encierra el blanqueamiento de la piel es el rechazo de la propia identidad. Y yo, que cada vez estoy más orgullosa de haber llegado a aceptarme tal como soy y de la liberación que eso supone para mí; y que lucho porque las mujeres, de cualquier fenotipo o constitución, se sientan a gusto consigo mismas, cuando capto los mensajes (no tan) subliminales de estas acciones, me revuelvo. 

[Inciso] Por cierto, que si quieres conocer mis reflexiones sobre la belleza afro, acabo de publicar mi primer ebook en el que hablo de este tema y de los motivos y consejos por los que debemos de cuidar de nuestro cabello. Si te suscribes a mi blog desde aquí, lo recibirás gratis. [Fin del inciso y del autobombo].

Pero, ¡espera! Como decía Super Ratón, "no se vayan todavía, ¡aún hay más!". 

Esta mujer es modelo. Ha podido pagarse un billete de avión y una estancia en Londres, además de los 125.000 euros que ha pagado por el tratamiento. Ella. Que es una referente en África, donde las adolescentes no disponen ni de esas cantidades ni de esas posibilidades. 

¿Cuántas de las chicas que son súper fans de esta modelo no van a querer hacer lo mismo que ha hecho ella? Lo van a querer hacer. Y lo van a hacer, pero en versiones clandestinas, poco más baratas y muchísimo más peligrosas. Es decir, van a exponer su salud (no quiero decir su vida, aunque podría) para emular a una mujer que rechaza tanto su color de piel que lo ha rebajado tres tonos. Y eso es lo que está diciendo al final: que no quiere ser negra.

El caso es que yo, si pudiera, le preguntaría: ¿Y de qué te sirve esto, querida? Puedes aclarar tu piel tres tonos, cinco o los que quieras. Puedes estirar y desrizar con química tu cabello todo lo que quieras, pero tus rasgos negroides siguen estando ahí, después de todo, delatando esas raíces tuyas de las que rehuyes.

¿Vale la pena?

11 comments:

  1. A mi esta noticia me ha producido una gran tristeza. Y no sólo por las miles de adolescentes que la siguen y querrán imitarla. Por lo que hay detrás de querer ser algo que no eres.
    Me da tristeza que nadie le haya explicado a esta chica que si ella no se acepta, no la aceptarán. Si ella no se quiere, no la querrán. Y dará igual el color de piel, de pelo, la talla de sujetador o la altura que tenga.
    Me da la misma pena que ver a millones de chicas intentando tener una talla 34 para parecerse a las modelos de pasarela, aunque para eso se destrocen el cuerpo y la mente.
    Es posible que algún día se de cuenta de la cagada que ha metido, y entonces se habrá perdido para siempre.

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    1. Exacto, Aurora. Aquí hay un problema de aceptación, y de valores, al fin y al cabo. Tal vez con el tiempo cambie de opinón. Aunque también puede ser que siempre esté orgullosa de lo que ha hecho. No sé si alguna vez lo sabremos.

      Gracias por comentar.

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  2. Cada vez que leo algo relacionado con el blanqueamiento de la piel negra y veo la relación que establece entre el blanqueamiento de la piel y la negación de la propia identidad, me chirría bastante. Me parece un poco injusto que una mujer blanca que se achicharre al sol, no reniegue de su identidad, sólo quiere estar "morenita" por que está más guapa así, ( cosa que también conlleva sus riesgos) y una negra que quiera aclararse la piel, reniegue de su raza. Creo que no es falso que en las sociedades africanas, tener la piel más clara ( que no blanca) llama la atención. Igual que las rubias llaman la atención en países con mayoría de piel morena ( que no negra).
    Comparto todos los peligros que conlleva someterse a dichos tratamientos, pero no me parece justo decir que por eso se reniegue de su raza o no se sienta orgullosa de su identidad/origen.

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    1. Entiendo de lo que hablas, Alicia. Y de hecho, estuve a punto de incluir esa reflexión en el post, porque tenía presente que alguien podía sacar el tema, como has hecho tú, y me gusta que lo hagas.

      Lo que hago aquí es reflejar tan solo mi opinión personal. Y para mí reniega de su identidad y de sus rasgos diferenciales tanto la persona que desea oscurecer su piel como la persona que desea aclararla. Para mí es así. Unos no están conformes con ser tan blancos y otros no están conformes con ser tan oscuros; y en aras de esa no aceptación de la propia imagen, tanto unos como otros acaban sometiéndose a tratamientos nocivos para la salud.

      Así que me reafirmo en mi opinión: aquí hay un problema. Llámalo de identidad, llámalo de aceptación de la propia imagen, pero está claro que hay un problema.

      Acepto y entiendo tu comentario, y agradezco que aportes otro punto de vista al respecto.

      Muchísimas gracias, Alicia.

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  3. Madre mía me has dejado sin palabras ... es triste ver que alguien renuncia a sus raíces, a ser como es de esta forma y más todavía siendo un referente para las adolescentes de hoy en día.

    No puedo evitar recordar a Michael Jackson, desde siempre me sorprendió que tantos negros lo adoraran cuando él siempre renegó de sus origenes y de su color de piel.

    Besos.

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    1. Creo que en el caso de Michael Jackson, lo que él decía es que tenía vitiligio. Nadie le creyó, claro, porque era evidente que ahí había un problema de no aceptación grave. Cuando murió, al hacerle la autopsia, resultó que sí lo tenía.

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    2. ¿Al final sí era vitíligo? Qué cosas, Aurora! Gracias por la info.

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    3. Gracias por tu comentario, Jewel. En realidad, tal y como dices, es un problema que alguien que es un referente para la juventud se escude tras esos argumentos tan pobres para intentar disimular una falta de autoestima tan grande.

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  4. me ha gustado tu post, lo guardé para leerlo en tranquilidad no me gusta que nadie me interrumpa.. jejeje, la verdad que es una barbarie contralapiel y una carencia de autoestima pero... tiene precedente pues el mismo ya extinto rey del pop michael jackson pasó por ese mismo procedimiento recuerdas?, lo que es más lamentable es... que son iconos públicos seguido por niñas adolescentes que solo "quieren gustarle al chico"...
    te sigo! saludos

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    1. Hola, Isabel! Antes que nada, disculpa la demora en la respuesta. Sí, tienes razón: otras celebridades antes que esta chica se han sometido a tratamientos para blanquear su piel. Pero Vera Sidika, a diferencia del resto, se ha atrevido a crear polémica al reconocerlo públicamente.

      Y es muy curioso que, como digo en el blog, esto se haya dado en un momento de mayor aceptación de la belleza de la mujer negra.

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  5. Si alguien dijese que una mujer blanca que se broncea al sol es un mal ejemplo porque reniega de su raza le pondrían a parir diciendo que parece del kkk.
    Estamos haciendo cuestiones raciales lo que son meramente cuestiones estéticas.

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