Chica blanca aprende a cuidar su pelo con chica negra


El título, cuanto menos resulta curioso, ¿verdad? Ya. A pesar de lo curioso, llamativo o raro que parezca, vengo a compartir un testimonio, el de mi amiga Ana, que parece que está empezando a darle cuidados diferentes a su cabello desde que se ha animado a seguir mis consejos.

Mi amiga Ana vive en Madrid. La veo poco para lo mucho que la adoro. Ana es uno de esos apoyos incondicionales que siempre me recuerda lo valioso que es lo que hago desde mi blog, y cree que a toda gran mujer deberían decirle lo valiosa que es, por lo menos una vez al día. Parece que me esté tirando flores a mí misma, pero solo os cuento lo que ella me dice.

Ana lee mi blog; gracias a ello se encargó de cuidar el pelo afro de una paciente que estuvo ingresada una temporada en su planta (Ana trabaja en un hospital); ella se sentía muy orgullosa de ser capaz de cuidar del pelo de la chica. ¡Quién le iba a decir que leer mi blog le iba a servir en su trabajo! Fijaos qué cosas.

[Inciso] Antes de continuar, quiero decir que cuento con el permiso de Ana para publicar esta historia. De hecho a las dos nos hace mucha ilusión. Que conste. [Fin del inciso].

Tiempo después, Ana volvió a escribirme para decirme contarme novedades:


De tanto leer en mi blog y de ver en mis vídeos que uso aceites para el pelo, sobre todo para preparar el pelo antes de lavarlo y que así conserve parte de sus propios aceites naturales cuando lo lavamos con un champú que lleva alcohol (y que, por lo tanto, reseca el pelo), se había animado a probar el uso de los aceites en su propio cabello. 

Ana estaba contenta con los resultados, probando tratamientos nuevos en su pelo que leía en el blog de una chica negra que habla sobre cómo cuidar el pelo afro.


Seguimos hablando esa noche de más cosas relacionadas con el pelo. Ana tenía curiosidad por el tema de las siliconas, y le di mi punto de vista. Me preguntó entonces qué podía hacer para librarse de las siliconas y esto fue lo que hablamos:


Le recomendé un champú de arrastre para eliminar todo el build up, que en castellano vendrían a ser los residuos que dejan los productos y se acumulan en el pelo. Le di a Ana algunos consejos más sobre qué debía hacer después de usar el champú de arrastre, para neutralizar el miedo que tenía a sentir el pelo estropajoso. Un par de días después, Ana me mandaba por Whatsapp la foto que veis en la cabecera, y me decía esto:



Con el testimonio de Ana lo que quiero decir es que los consejos que doy, al final, si se adaptan, sirven para todo tipo de cabellos; se adaptan, y listo. Por eso quería compartir aquí el testimonio de Ana, que tal vez jamás pensó que, con lo liso que tiene el pelo, podría aprovechar algo de lo que explico, y resulta que sí.

Yo estoy a favor de la belleza natural, de que las mujeres nos conozcamos en profundidad, aprendamos qué nos va bien y qué no. Eso nos empodera, y una mujer empoderada y con autoconfianza[blanca, negra, o de Venus] se come el mundo. Seguro que en eso estáis de acuerdo conmigo.

Espero y deseo que el testimonio de Ana os sirva para saber que en mi blog tenéis otro de esos rinconcitos con truquitos chulos para cuidarse. No soy una gran gurú, y mi blog es modestito, pero hago las cosas con cariño y me gusta ayudar, por encima de todas las cosas. Así que, si tenéis curiosidad por sacarle partido a vuestro cabello (por empezar por el cabello) de alguna otra manera, contad conmigo.

A pesar del momento "auto-bombo" espero que la experiencia de Ana os resulte útil. ¿Qué os ha parecido?


2 comments:

  1. You have such an interesting blog !
    I'll be reading <3 :)
    Can we follow each other ?:)
    xoxo Alexi

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