Ahimsa: La Seda de la Paz

De la tierra del sándalo, la cúrcuma, de los ríos sagrados y cuna de religiones ancestrales  que hablan del equilibrio del karma, nos llega la seda ahimsa, también conocida como seda de la paz. El término ahimsa proviene del sánscrito y su traducción literal "evitar la violencia" o "no violencia" ya nos da una idea de las características de esta seda. En la producción convencional de seda los capullos son sumergidos en agua hirviendo - o se "hornean" - para posteriormente recolectar y devanar el filamento de cada uno de ellos, cuya longitud puede fácilmente superar los 900 metros. Durante el proceso la crisálida, es decir, la oruga en fase de metamorfosis, muere. En la elaboración de la seda ahimsa no se mata la pupa, se respeta el ciclo natural completo y se espera a que se produzca la eclosión. Dado que el capullo es roto por la mariposa, la fibra es considerablemente más corta y para trabajarla es necesario hilarla previamente de manera similar al algodón. El resultado es una seda menos lustrosa que la tradicional pero más suave,resistente y práctica ya que puede lavarse perfectamente a mano. Como inconveniente hay que resaltar su precio más elevado debido al significativo mayor número de capullos empleado para producir una madeja de hilo de seda.
Kusuma Rajaiah ha sido uno de los pioneros en utilizar este método y en convertirlo en un producto comercialmente viable desde su empresa Ahimsa Silks situada al sudeste de la India. 
                 Kusuma Rajaiah muestra un sari realizado con seda ahimsa. Imagen: The Hindu
"Gandhi fue mi inspiración. El Mahatma no veía con buenos ojos la industria sedera tradicional porque iba contra sus principios de no causar daño a ningún ser vivo. Yo me siento feliz de haber realizado justo lo que el soñaba: obtener seda sin necesidad de matar los animales". Aunque la idea de desarrollar el proyecto ahimsa se remonta a veinte años atrás cuando Rajaiah era técnico oficial de una sociedad cooperativa de tejedores y recibió una petición de la entonces Primera Dama de la India Janari Venkataram, preguntando si era posible conseguir saris de seda hechos sin matar los gusanos.
En realidad siempre ha existido una alternativa "cruelty-free" tan antigua como el mismo cultivo de la seda: la seda salvaje. La seda salvaje o tussah se obtiene de la recogida de los capullos ya eclosionados de las mariposas Bómbyx Myliata y Bómbyx Yamamay que viven en estado silvestre en bosques de robles de India, China y Japón y cuya cría doméstica no es posible. Estas orugas se alimentan de hojas de roble ricas en taninos lo que confiere a la seda un bonito color dorado que puede abarcar desde el crema pálido al suntuoso y oscuro marrón. Aunque es más resistente, la tussah se considera de calidad inferior a la seda blanca que debe su tonalidad a las hojas de morera de las que se alimentan las orugas de Bómbyx Mori, especie domesticada desde hace miles de años y tan manipulada hasta el punto de que no puede sobrevivir sin el cuidado del ser humano.Debido a la endogamia las mariposas de la Bómbyx Mori son ciegas, no pueden volar ni alimentarse, lo que las aboca a una muerte por inanición a los pocos días de haberse apareado y puesto huevos; de ahí que la seda ahimsa no cuente con la aprobación de todos los adeptos al estilo de vida libre de crueldad.
                          Ejemplar adulto de Bombyx Mori. Imagen: Joanna Rose Tidey
Es imposible vivir sin causar cero daño a la naturaleza ni a otros seres pero si es posible evitar daños innecesarios según el estilo de vida que elijamos. "La gente es más consciente de la necesidad de proteger el medio y más compasiva con los animales. Además nuestras sedas se elaboran respetando los derechos de los trabajadores: sueldos justos y equitativos para ambos sexos,condiciones laborales  dignas y por supuesto nada de mano de obra infantil ni obreros trabajando en régimen de semi-esclavitud" señala Rajastaiah. "Somos conscientes de que la seda ahimsa no podrá reemplazar a la seda convencional pero confiamos en que su uso se popularice entre quienes les preocupa el bienestar de los animales".
La diseñadora Giulia Mazzer con una de sus creaciones realizada en seda ahimsa y fibra de leche. Imagen: Zimbio
And the Oscar goes to... ¡A los vestidos con mejor karma de la alfombra roja!
Suzy Amis, esposa del director de cine James Cameron lució un vestido de seda de la paz en la Ceremonia de los Oscars  de hace tres años. Imagen: Ecouterre
 Livia Firth con un vestido de seda de la paz del diseñador Jeff Garner. Imagen: The Telegraph
Y si ni la seda ahimsa ni la salvaje nos convencen siempre podemos recurrir a los truquillos de Sadie:
¿Y vosotros? ¿Os estáis metamorfoseando en unos fashionistas ecochic?

4 comments:

  1. Enhorabuena, Gen. Me ha gustado mucho este post, es muy interesante:-)
    Un besazo

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    1. ¡Muchas gracias! ¡Me alegra oír eso:)
      Bss!

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  2. Hola: nunca me fijo en la composición de la ropa pero tengo asociado todo lo ecológico y verde como productos más caros y si puedo pagar menos por alguna prenda lo suelo hacer. No sabía lo de este tipo de seda. La verdad es que el vestido de Suzy tiene una caída espectacular. Seguimos en contacto

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  3. Un post genial!
    Acabao de descubrir tu blog y me encanta!
    Me preguntaba si te apetecía que nos siguieramos de alguna manera!
    Un besote

    www.blog-dailylife.blogspot.com

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